En aquella ocasión, Mike los había echado a ella y a William de un lugar, y al salir se toparon con Simon. Lo perseguían junto a una pareja de mediana edad. Esa pareja, cobarde, empujó a Simon para cubrirse y huyó sola. Los perseguidores eran asesinos, y al ver que Isabella y William se habían convertido en testigos, intentaron matarlos también. William, desde el principio, le pidió que no se metiera. Pero una vez atacados, ambos respondieron. Lucharon ferozmente y lograron salvar a Simon. Lo llevaron a la clínica. Pasaron varios días antes de que volviera en sí, y al despertar, identificó a Isabella como su salvadora. Ella insistió en que William también lo había ayudado, y él terminó creyendo que ambos le habían salvado la vida. Por eso se quedó en la clínica. Durante su recuperación, Simon ayudaba en todo lo que podía: serio, aplicado y rápido para aprender. Mike, que al inicio lo despreciaba, terminó reconociéndolo y aceptándolo. Poco a poco, el dolor en los ojos de Simon fu
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