"Cuando te persiguen tanto los criminales como los gobiernos, descubres que la moralidad es lujo que los desesperados no pueden pagar."Sophie Chen había aprendido esa lección a los dieciséis años, cuando robó su primer pasaporte falso para escapar de Shanghái. La había reaprendido en Zúrich, cuando mató a tres hombres en un callejón para proteger información que ni siquiera entendía completamente. Y la estaba aprendiendo de nuevo ahora, a las 18:14, mientras el rugido de tres helicópteros Apache convertía el cielo sobre la mina abandonada en una sinfonía de muerte inminente.El sonido era apocalíptico. No el zumbido distante de helicópteros comerciales sobrevolando la ciudad, sino el rugido gutural de máquinas diseñadas específicamente para matar. Las aspas cortaban el aire con violencia mecánica, generando vientos que leva
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