Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa explosión de Sophie no destruyó el búnker, pero sí eliminó la única ruta de escape, convirtiendo la Sala Cronos en una tumba de alta tecnología.
El polvo de concreto pulverizado llenaba el aire como una niebla tóxica, mezclándose con el humo acre de los cables eléctricos quemados. Las luces principales habían muerto en el instante de la detonación, reemplazadas por el parpadeo epiléptico de la







