—Mujer no seas aguafiestas. —dice mi amiga Eleonor al otro lado de la línea—. Disfruta de la noche, recuerda que hoy es viernes y todo no puede ser trabajar y trabajar. Además, de esa manera liberas la tensión por trabajar con un amargado. —Eleonor no me siento con ganas de salir. —resoplo por el fastidio—. Mejor lo dejamos para el otro fin de semana, me siento muy cansada y para completar me mojé con el aguacero que cayó esta tarde. —Cansada mis tangas y no uso, deja de sacar excusas que por mojarte no vas a morir, te doy 30 minutos para que te arregles. —exige en un tono de voz autoritario, finalizando la llamada sin darme tiempo a refutar. Miro el celular que yace en mi mano con el fondo de pantalla de Hello Kitty, sí, van a decir que una mujer con 25 años es infantil al tener ese tipo de fondo en su celular, pero vamos a ver; cada quien hace con su teléfono lo que le dé la gana. Hago un par de respiraciones dejando el móvil sobre la mesa de noche nuevamente, según mi amiga me
Leer más