Camino sin rumbo claro por la casa, no porque tenga algo que hacer, sino porque quedarme quieta implicaría pensar demasiado, y pensar demasiado, últimamente, se ha convertido en una forma lenta de desestabilizarme.La propuesta sigue ahí.No como una idea abstracta, sino como algo concreto que ya tiene forma, peso, consecuencias. Nora no lanzó una posibilidad al aire, sino que colocó una estructura frente a mí y me obligó a mirarla de frente, sin el filtro cómodo de lo temporal, de lo indefinido, de lo que no necesita decisión inmediata.Que viva aquí.La frase no debería sentirse tan grande.Y, sin embargo, lo es.Me detengo en el pasillo, justo frente a la puerta de la habitación de Noah. Está entreabierta, como casi siempre.Entro sin hacer ruido, aunque no hay nadie dentro. La cama está desordenada, las sábanas torcidas en una esquina, un peluche en el suelo que claramente cayó durante la mañana.Todo en ese espacio habla de movimiento, de vida, de alguien que no se detiene a pens
Leer más