El estruendo del muelle al colapsar fue el punto final de la vida que Elena y Adrián conocían. El sacrificio de Marco, envuelto en llamas para desviar los drones de la Logia, les dio los minutos necesarios para desaparecer en la inmensidad del océano.Un Año Después: Las Sombras de la PazBajo el sol de una costa lejana y anónima, Elena observa a Mía jugar en la arena. Adrián está cerca, siempre alerta, con una cicatriz nueva que cruza su antebrazo, recordatorio de la noche en el muelle. Parecen una familia normal, pero el silencio entre ellos es denso. Sofía vive en la casa contigua; su hijo, el pequeño Víctor, ya camina, pero hay algo en su mirada que inquieta a Elena. El niño no llora, no se asusta; solo observa con una inteligencia que parece procesar datos más que emociones.Un día, llega un paquete sin remitente a la puerta de Elena. Al abrirlo, encuentra el diario de cuero que Marco siempre llevaba consigo. Las últimas páginas están escritas con una caligrafía perfecta, impropi
Leer más