Capítulo 127 — Caty...
El coche se detuvo frente a la terminal de vuelos privados sin llamar la atención. Nada de multitudes, ni anuncios, ni el caos habitual de un aeropuerto comercial. Solo cristal, acero y silencio. Un silencio caro, medido, donde cada paso parecía amortiguado por el dinero y la discreción. Valeria bajó del coche con cuidado, consciente de cada movimiento, no por fragilidad física, sino por la sensación de estar cruzando un umbral. Allí no había marcha atrás. El aire olía distinto. Combustible, metal caliente, limpieza reciente. Un olor que no pertenecía a ningún lugar concreto y, al mismo tiempo, a todos los aeropuertos del mundo. Valeria respiró hondo antes de avanzar, como si necesitara llenar los pulmones por última vez
Leer más