En la mansión Skarsson, Elín esperó a escuchar que Henrik subía a su habitación, era fácil darse cuenta pues lo anunciaba el golpeteo del bastón al subir las escaleras, estaba harta de que Mikkel la tratara como si fuera un mueble, se sentía humillada, se quitó la bata que llevaba sobre su camisón de seda, era corto, en color marfil, la tela era delgada, casi transparente que dejaba notar sus curvas.Se dejó el cabello suelto y se maquilló, decidida a dejar de lado la imagen de chica dulce y parecer una mujer, una mujer que Mikkel deseara, afortunadamente su vientre aún era plano.Salió de su habitación, y caminó descalza por el pasillo, se detuvo frente al estudio de Mikkel, por debajo de la puerta se podía ver que la luz estaba encendida, ahí estaba, respiró profundamente, y sin llamar, abrió la puerta.Mikkel estaba sentado detrás del escritorio, revisaba los planos de un nuevo modelo, escuchó la puerta abrirse, pero no alzó la vista, Elin se detuvo un momento, luego entró, cerran
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