-Cuatro años y medio atrás-Latham se sentó frente a Portia en su consultorio, las manos temblando levemente sobre sus rodillas.Era su primera sesión oficial. El espacio entre ellos—dos sillones color gris claro separados por mesa baja con caja de pañuelos—se sentía enorme y diminuto a la vez.Portia había preparado café. Latham lo sostenía sin beber, observando el vapor elevarse.—No sé por dónde empezar —dijo finalmente.—Empieza donde quieras. —Portia tenía su libreta lista, bolígrafo en mano, pero sabía que probablemente no tomaría muchas notas esta primera sesión. Primero necesitaba que Latham confiara. Que se sintiera seguro.—La noche que pasó. —Latham miró sus manos, cómo temblaban alrededor de la taza—. Clara y yo habíamos peleado. Por mi bebida. Por cómo estaba arruinando nuestra relación. No era la primera vez. Dios, ni siquiera era la décima vez.Su voz era monótona, practicada, como si hubiera contado esta historia tantas veces—a policías, abogados, jueces, psiquiatras f
Leer más