535. LA MUERTE DE EIRA
LILIAN:Para sorpresa de todos, mi reacción fue fulminante. Con furia, la pateé y la golpeé sin descanso. —Lili…, estoy bien, cariño… Lili… —me llamó Alessandro, tratando de que me calmara—. Detente, amor. Pero sigo golpeándola. Estoy cegada por el dolor al ver cómo Eira le enterró una espada a mi amor, que vino en mi ayuda. Lo miro, teñido de sangre, y veo la sonrisa de la chica, que se prepara para atacarme de nuevo. Sin pensarlo dos veces, le quito la espada de su mano a Ale. Realizo un enorme giro, ejecutando el ataque que él me enseñó, y le entierro la espada en el pecho a Eira, quien me mira sorprendida mientras cae. —¿Estás bien, Ale? —pregunto asustada, revisándolo completamente. Me observa, aún sorprendido por lo que acabo de hacer. Luego, me abraza fuerte al sentir que comienzo a llorar aterrorizada. —Creí que te lo había enterrado en el pecho, Ale —hablo entre sollozos—. Gracias a Dios, es solo un rasguño. —Te dije que estaba bien —dijo, limpiando mis lágrimas—.
Leer más