317. CONTINUACIÓN DEL REGRESO
MINETTI:Estaba tan feliz de que te hubieras despertado al fin que me dormí abrazado a ti todo el viaje. Ese tiempo fue un infierno para mí. Extrañé tanto a mi esposa que, aún teniéndola conmigo, creí que iba a enloquecer. Tu silencio me mataba, pero despertaste y, al parecer, ibas a estar bien, con un poco de secuela que Rufo decía que se te iba a quitar. Me desperté cuando el avión aterrizó. Me levanté y miré por la ventanilla. Todo estaba listo: las ambulancias, mis hombres, los autos. Observé a la señora Libia, Luci y mi abuelo junto a James, esperando ansiosos al lado de un auto. Giré hacia ti; estabas tan bella en la cama. Me acerqué y te besé suavemente en los labios, tratando de despertarte sin que te asustaras. Pero no lo hiciste, cariño, no lo hiciste, y empecé a desesperarme. —Cálmate, Ale, debe ser por el viaje —me dijo Rufo. —Está bien. ¿Crees que vuelva a hacerlo, Rufo? ¿Cuánto tiempo crees que le lleve esta vez despertar? —Estaba consciente de que no tenía respues
Leer más