En el hospitalLos días habían estado cargados de una tensión sutil pero constante para Michael. Después de que la junta directiva decidiera ponerlo a prueba con el proyecto del hospital, se había sumergido en la planificación, pero los planos y los informes solo contaban una parte de la historia. Él necesitaba entender la realidad, el organismo vivo y, a menudo, caótico, que era un hospital en funcionamiento.Por eso, esa mañana había decidido caminar por los pasillos no como el ejecutivo a cargo, sino vestido de manera casual, como un visitante más. Para Michael, no había mejor forma de diagnosticar las dificultades que escuchar directamente a los pacientes y observar a los trabajadores en su hábitat natural.Mientras recorría los pasillos, su mirada, entrenada para captar detalles, escudriñaba cada rincón: la iluminación, el estado de las paredes, el flujo de personas, las expresiones en los rostros. Tomaba notas mentales, una lista interna de fallos y potenciales. Al llegar al áre
Ler mais