Cap. 202: Un amor inesperado.
CAP. 19Vera sintió que la sangre se le subía al rostro, no por vergüenza, sino por una rabia pura que le hacía vibrar las manos. La humillación de Teo le dolió más que la de la mujer de la boutique. Lo miró fijamente, con los ojos encendidos, manteniendo la compostura solo porque sabía que había cámaras y miradas curiosas en cada rincón del salón.—Oye, Teo, te pasaste —intervino Armando, borrando la sonrisa de su cara y dando un paso al frente—. No tienes por qué hablarle así, ella no ha hecho nada malo.Vera levantó una mano, deteniendo a Armando antes de que continuara. No necesitaba que nadie la defendiera, y mucho menos frente al hombre que acababa de tratarla como a una mercancía.—Gracias, Armando —dijo ella con la voz gélida, sin apartar la vista de Teo—. Pero no te preocupes. Ya estoy acostumbrada a tratar con tipos como el señor Balmaceda. Tipos que creen que porque tienen dinero pueden comprar la dignidad de los demás.Teo abrió la boca para replicar, pero Vera no le dio
Leer más