—Cuando fui creciendo, llegué a ser uno de los más destacados en nuestro círculo social. Naturalmente, nunca me faltaron pretendientes. Muchas de aquellas chicas tenían excelentes condiciones, pero, ¿sabes?, no sentía absolutamente nada por ninguna de ellas. Lo curioso es que no fui yo quien las rechazó, sino mi propia familia. Mi madre incluso llegó a buscar a esas muchachas para advertirles que no se acercaran a mí. En aquel entonces me parecía absurdo... y también un poco cómico, porque yo apenas tenía dieciséis años.—Más tarde, cuando descubrí que mi futura esposa debía ser la hija del Familiar Martínez, me rebelé por completo. A esa edad, uno se siente invencible, ¿no? Quise desafiar al destino, así que me escapé de casa, decidido a protestar contra las reglas de mi familia. Pero nunca habrías adivinado lo que ocurrió: la primera persona que encontré en mi huida fue Susana.—La vi... y en ese mismo instante, una voz dentro de mí susurró: La he encontrado. Fue una sensación ta
Leer más