C19- DE TI, PERO CONMIGO. En Seattle, Aslan entró a la oficina de Isabella, quería mostrarles unos ajustes, pero se detuvo en seco. El orden perfecto del lugar chocaba con ese detalle fuera de sitio: un paquete pequeño, envuelto en papel. —¿Qué demonios...? —murmuró. En ese instante, Isabella salió del baño y sonrió al ver que él había caído en su trampa. —¡Ah, lo encontraste! —dijo con una sonrisa brillante y fingidamente ligera—. Es para Damian. ¿Qué opinas? Pensé que, como son amigos, podrías darme tu opinión... Aslan se giró lentamente y sus ojos estaban en llamas, pero Isabella no se inmutó. —Es una sorpresita. Algo que vi y que... bueno, hace soñar con el futuro. Con una familia, es que él está tan emocionado con la idea. El silencio cayó como un golpe y Aslan miró el paquete, con movimientos rígidos, desató la cinta y dentro había una cajita de terciopelo azul. La abrió y el aire se le quedó atorado en el pecho. Era colgante de oro con un chupete en miniatura, tallado c
Leer más