Mariana CarbajalEl volante vibra bajo mis manos mientras el ruido del tráfico se vuelve ensordecedor.—Mariana, mírame —dice Valeria, aferrándose al tablero—. Lo tienes, ¿sí?Asiento, aunque mi respiración es irregular.—Denn… voy demasiado rápido…—Escúchame —su voz atraviesa el caos, firme—. Baja la marcha ahora. No frenes de golpe, deja que el motor reduzca la velocidad.Trago saliva y obedezco. Cambio de marcha. El auto protesta con un tirón brusco, pero la velocidad comienza a ceder… apenas un poco.—Bien, así… sigue haciéndolo —indica—. ¿Ves alguna salida, algo despejado?Miro al frente. Autos, bocinas, movimiento. Todo demasiado cerca.—Hay tráfico… demasiado…—Entonces busca abrirte paso. Usa las luces, toca el claxon si es necesario.—¡Muévanse! —grita Valeria, presionando el claxon sin parar.Algunos autos comienzan a apartarse, otros no reaccionan a tiempo. Paso rozando uno de ellos, el corazón se me sube a la garganta.—Casi… —susurra Valeria, pálida.—Tranquila —murmuro
Leer más