El Señor Flores se había convertido en el ejemplo negativo por excelencia, citado como advertencia para todos.Mónica solo sentía un ardor insoportable en las mejillas.Muchas de sus compañeras aparentaban llevarse bien con ella porque se había casado con Andrés, quien a su vez era amigo cercano de Adrián.Por eso la adulaban, pero en lo profundo, Mónica sabía cuánto la envidiaban.Y ahora que Carolina mencionaba esto sin ningún tacto, Mónica podía sentir que, internamente, sus compañeras se estaban burlando de ella sin el menor reparo.En ese momento, Clara intervino: —Aquí es para trabajar, no para hablar de cosas ajenas. Carolina, aunque no estés en mi equipo, deberías tener un poco de decoro.—Ah, Clara, sí sabes que no estoy en tu equipo. Entonces, preocúpate por tus propias integrantes, que no traigan los asuntos familiares a la oficina. Creo que nuestra empresa podría formar un equipo de periodistas de chismes; ni siquiera tendrían que buscar noticias afuera, con solo estar cer
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