Terminamos la semana de forma rara, se envió un email diciendo que por motivos personales Renzo se tomaría unas vacaciones y que el señor Salvatore volvería a su puesto, esto alocó un poco el viñedo.Llegaron a preguntarme muchos empleados con papelitos o señas qué había pasado, traté de hacer chiste de esto con Emilia, pero ella no estaba bien, parecía que ni siquiera estaba, solo respondía en automático.El viernes terminamos de trabajar a las 10 de la noche, Salvatore es lo que le sigue a Dante de estricto con el trabajo, si Renzo era más calmado, así que aunque las cosas estaban bien para él, todo se tenía que mejorar.—A menos que aparezca un hueco en la mitad del viñedo, nos veremos el lunes.Salió de la oficina y se sintió como si toda la carga laboral se hubiera ido con él y ahora, además del trabajo, tenía dos cosas más que hacer. Iba a hablar cuando Emilia cogió sus cosas con molestia. Dante me miró y negó con la cabeza.«¿Qué cosas tenía que hacer? El jefe me había puesto c
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