103. ATRAPANDO A LOS ENEMIGOS
KAELA:Los aullidos de victoria resonaban por el valle, anunciando más allá de nuestro territorio que habíamos vencido y que no íbamos a detenernos. Miré a mi alrededor con orgullo, y fue entonces cuando me di cuenta de que mi Alfa había desaparecido. ¿Dónde se había metido? Me convertí en mi loba, Laila, y lo busqué a través del enlace de pareja. Lo encontré corriendo por el bosque; estaba persiguiendo a alguien.—Rouf, ven aquí —llamé a mi Beta, quien se acercó de inmediato, alertando a otros guerreros que me siguieron sin dudar.—¿A dónde vamos, mi Luna? —preguntó sin dejar de correr a mi lado.No respondí. Seguía el rastro de mi Alfa, sintiendo su furia más allá de lo que podría describir. Era una sensación que me hacía pensar que quería acabar con todos. No olvidaba que era considerado un Alfa cruel.—¿Lo localizaste, Laila? —le pregunté a mi loba. A pesar de estar convertida en ella, no le había cedido el control; debía mantener el raciocinio humano.—Sí, un poco más adelante. E
Leer más