Jacob Smirnoff
New York
Al llegar al aeropuerto de New York, la gente a nuestro alrededor caminaba muy despacio, y yo que iba en silla de ruedas empujado por mi hermano, deseaba que todos salieran de nuestro camino, me sentía demasiado acelerado, mi corazón latía a mil por segundo. Y me estaba ganando la euforia. Sasha venia trotando a nuestro lado y aunque sabíamos que teníamos tiempo de sobra, me parecía que no avanzábamos nada, aparte nuestros padres venían hablando muy tranquilos a nuestras