Wanda se dirigió al puesto de enfermería de la clínica donde encontró a la enfermera de mediana edad dándole instrucciones a una paciente que le habían dado el alta. Wanda esperó pacientemente hasta que la enfermera terminara de hablar, pero la enfermera apresuró todo pues no quería hacer esperar a una de las personas más importantes del país en ese momento.
- ¿En qué puedo ayudarla señorita Alvarado? – preguntó la enfermera con una voz suave y reverente.
- ¿Sabes quién soy? – preguntó Wanda mi