Peter manejaba su camioneta negra mate rumbo a La Nave, cuando recibió una llamada.
Contestó, tocando la pantalla de su teléfono celular sin mirarla. El móvil en cuestión se encontraba conectado en el cargador de su tablero.
Activó el altavoz.
—Hable.
—Peter, te habla Lenis.
—¿Sucedió algo? —quiso saber el agente, extrañado por la llamada.
—No. Solo quiero conversar un asunto contigo.
—Ok. Tú dirás.
—Tía Carmen es religiosa. Asiste todos los domingos a la capilla de San Pedro y siempre