—¡ARGGG! —George golpeó a un lado de la cara de Cindy y la soltó como si le quemara, para que inmediatamente T.C se encargara de ella, mientras el refuerzo de seguridad llegara justo en ese momento a controlar lo que faltaba.
George respiraba muy acelerado. Entró a su apartamento, estampando la puerta contra la pared al quitarla de su camino para poder continuar.
Detenido por completo en la parte superior del par de escalones que dividían la cocina de la sala, se volteó de súbito. Lenis estaba