Mundo ficciónIniciar sesiónUna ligera llovizna caía sobre suelo neoyorquino Katherine ni siquiera había dormido la noche anterior, pasó llorando y lamentando su suerte, para ella era tan difícil creer en que Fernando, no volvería a su lado.
Con su pequeña hija, y junto a la familia de Fernando, que estaban devastados al igual que ella se dirigieron al FBI, en dónde habían montado una capilla ardiente en el coliseo, junto a los restos de cada miembro perecid







