Mundo ficciónIniciar sesiónCuando se aleja por un segundo, me cuenta:
— Antes ya había tocado...pero tú ibas rumbo a la cocina.
— ¡Madre mía! –río por lo bajo– Que rodeo te he hecho dar...
— Bésame.
Eso hago. Y al caer en la cama, lo hace él: yo me elevo en toda mi mediana estatura y un pie mantiene el equilibrio mientras con otro delineo sus abdominales. Él observa dicho recorrido pero de repente me v







