Mundo ficciónIniciar sesión—Tanto mejor, porque yo jamás saldría con uno –le contesto en voz baja.
— ¿Por qué no? –le pregunto Deán, empezando a relajarse mientras la estudiaba con la mirada.
Parecía agotada, su cabeza de cabello negro colgaba del esbelto cuello como una flor rota, como si le costase demasiado esfuerzo sostenerla recta, y Deán casi se sintió culpable porque había estado a punto de perder los







