Mundo ficciónIniciar sesiónMi madre fue enterrada a la mañana siguiente, ni siquiera le hicimos misa para los difuntos, pues ni ella ni yo creíamos en Dios, así que lo veía una pérdida de tiempo. Todo aquel que quisiese guardarle respeto podía hacerlo allí, frente a su tumba.
Ella se marchó a casa a cambiarse y Diego me trajo ropa para cambiarme antes del funeral.
Estaba en shock, aún no podía creer que ella ya no estuvies







