Mundo ficciónIniciar sesiónElla escuchó a Elías desde su cama recostada, asustada, no quería hablar con él, no estaba lista para lo que dijera. Elías suspiro y dio un golpe con su cabeza a la puerta diciendo.“Descansa mañana hablaremos”.
Al día siguiente Dalia despertó más tarde que de costumbre, con dolor de cabeza, no pudo dormir bien por la noche pensando en lo que sucedió y lo que Elías le diría.







