Solo y siempre tú
Lisa vive a la defensiva. A sus 19 años, su alegría es real, pero su miedo a los hombres es el muro que la protege de un mundo que siente amenazante. Ben, marcado por un pasado turbulento, es el caos personificado y carga con culpas que no lo dejan avanzar.
Cuando sus mundos colisionan, el destino los obliga a enfrentar un desafío inesperado: él debe aprender a ser la calma que ella necesita, y ella debe encontrar el valor para no salir corriendo.
Es una historia sobre la fragilidad de la confianza y cómo dos personas rotas pueden encontrar, en el reflejo del otro, la fuerza necesaria para empezar a sanar.