La Prometida Rebelde del Duque de Cambridge
A los veinticinco años, Clarisse Morrison ya había aceptado su destino: era una solterona. Mientras sus hermanas menores debutaban con ilusión en los salones de Londres, ella se conformaba con ser la sombra inteligente que observaba desde los rincones, armada con un libro y un desprecio absoluto por la aristocracia. No buscaba un marido y, ciertamente, no deseaba problemas.
Pero los problemas la encontraron a ella bajo la figura de Mason Campbell, el peligroso y magnético Duque de Cambridge.
Tras un incidente desastroso en la pista de baile que culminó en una bofetada pública, Clarisse cometió el pecado social más grande de la temporada: humillar al hombre más influyente de Inglaterra. Mason, acostumbrado a que las mujeres cayeran rendidas a sus pies, quedó fascinado por la resistencia gélida de la "solterona" Morrison.
El castigo del Duque fue simple, pero letal: un cortejo forzado.
Él poseía el poder para salvar la fortuna de los Morrison o para hundirlos en la miseria absoluta. Clarisse se vio obligada a aceptar un juego de seducción donde cada caricia era un desafío y cada palabra, una batalla de voluntades. Sin embargo, entre bailes obligatorios y secretos familiares que amenazaban con salir a la luz, Clarisse descubrió que Mason no quería solo una disculpa... quería domar el fuego que ella había mantenido oculto bajo su piel.
En aquella danza de poder y deseo, ¿podría una mujer que ya se creía olvidada resistirse al hombre que estaba dispuesto a quemar Londres entero con tal de poseerla?