Cuando ya la tengo lista me dirijo a la oficina a esperar que Jason llegue, así que me concentro en el trabajo mientras.
Dos horas y no aparece... Rayos.
Tres horas y nada... Demonios.
Cuatro horas y no llega... Maldición.
Cinco horas y debo ir por Flori... Mierda.
No volvió.
Comprendo porqué pero eso no quiere decir que no duela, no intentó siquiera preguntarme. Dios, no puedo culparlo a él si aquí la única culpable soy yo. Nunca debí aceptar conocer a Jake a sabiendas de que el único que me c