Valentina vio a lo lejos a Sofía con su vestido blanco.
No quería negarlo, aunque llevaba un vestido que ella despreciaba. Ese vestido, sin ningún adorno, complementaba muy bien el temperamento frío de Sofía.
Su cabello negro medio largo lo tenía recogido hasta la nuca, con una horquilla de madera, dejando algunos mechones sueltos. No se veía rígido, sino simple y minimalista. Junto con un maquillaje suave, destacaba en el banquete lujoso, lleno de maquillaje pesado y colores llamativos; se veía