Así que, pensándolo bien, ¿Diego quería divorciarse?
No, solo usaba el divorcio para asustarla, pues en acciones no hacía absolutamente nada. Siendo más cruel, él ni siquiera había pensado en el tema, al contrario, disfrutaba mucho usar el divorcio para torturarla, para manipular sus emociones y su atención.
En medio de esta constante tortura mental, Sofía fue bajando poco a poco sus límites, tolerándolo gradualmente hasta este punto. Después de despertar y mirar hacia atrás, su yo del pasado le