Después de escucharla, Carmen sintió una sensación completa de seguridad.
La sensación de estar protegida por alguien poderoso. ¿Quién lo habría pensado? Hace medio mes, Sofía todavía estaba atrapada en su matrimonio, infeliz. Su amiga era quien más se preocupaba por ella. Pero en ese momento, era al revés.
—¡De acuerdo, Sofía! —Ella no se negó.
Sofía solo era una secretaria. No tenía manera de enfrentarse con Diego, solo podía buscar maneras de reducir el riesgo.
***
Ya era la hora.
Sofía se re