Después de escucharla, Laura bajó la guardia frente a Isabella. Pero cuando mencionaron a Esteban, al recordar cómo él la tiró al cuarto, le volvió a dar miedo; la desconfianza se le notaba en la cara.
Isabella contestó, con una sonrisa amable:
—Creo que entre ustedes hubo algún malentendido. Pero no importa, no vine a hacer que sean amigos... Tengo algunos contactos y quiero presentarte a la empresa de entretenimiento de una amiga. Si te interesa, puedo llevarte. —Luego añadió, con un destello