Wendy notó la confusión en los ojos de Sofía y se rio.
—Bueno, a ver, tampoco soy su novia. Para Javier, yo solo soy un juguete para distraerlo. Él no siente nada por mí. Yo solo cumplo mi papel; es como un trabajo. Así que, si terminamos, no pasa nada. Cuando deje a Javier, yo voy a pasar página. Seguro voy a tener de dónde escoger. Sofía, mírame, yo lo tengo muy claro. Te alegra, ¿verdad?
Sofía pudo ver que Wendy sí sentía un poquito de nostalgia… pero que también era cierto que lo había acept