Cuando oyó ese apellido, Sofía se tensó un momento.
Quizá porque pensó en Octavio, y con solo compartir el apellido ya se ponía en alerta.
¿Por qué Serena quería competir con ella?
Los problemas parecían perseguirla. Por dentro, la rabia que estaba conteniendo empezó a crecer, aunque por fuera se mantuvo seria.
—Nos vemos en la oficina, Clarissa —dijo con calma.
—De acuerdo —respondió la otra antes de colgar.
Manuela ya los había acompañado hasta la salida del Centro Geriátrico San Rafael.
—Chic