Sofía le dio un beso a Alejandro.
Lo hizo a propósito para que Diego la viera. Y efectivamente pasó.
Aunque para qué hacerlo... ni siquiera lo pensó. Su cuerpo se movió antes de que su mente la frenara.
Sofía solo lo besó.
Cuando sus labios tocaron los de Alejandro, aún pensaba fingir, dejarle a Diego un recuerdo doloroso.
Pero pasaron tres segundos, quizá menos, y Diego salió de su mente; solo quedaron esos labios suaves, ese calor que le erizó la piel.
Tenía los brazos alrededor del cuello de