Por supuesto que esto era algo que Alejandro había ordenado casualmente. Rodrigo tampoco entendía muy bien por qué, pero dijo:
—Lo que le encargó el señor Montoya era muy importante, cuando lo termine ya será casi hora de salir, no es necesario que regrese a la empresa.
Mónica, después de escuchar, no preguntó más. Sofía colgó el celular. En el trabajo de campo ocasionalmente se podía holgazanear un poco, usaría la tarde libre para dormir. Aunque había logrado controlar el resfriado, era mejor d