El departamento amplio en el Conjunto Residencial Vista Dorada había sido un regalo del tío de Sofía, y Sebastián nunca había ido.
Para estrechar la relación entre hermanos, ella lo llevó, aunque él no estaba muy dispuesto. Por suerte, lo de Mateo le importaba lo suficiente como para acompañarla.
Después de estacionar, Sofía bajó del auto. Sus documentos estaban en el asiento trasero. Abrió la puerta y los sacó.
Sebastián, parado a su lado, los miró con fastidio y, sin preguntar, le quitó el bol