—Si no te pongo de buen humor, cuando veamos al magnate y lo harás enojar, aunque me vendas no podré aguantarlo.
Sofía suspiró resignada.
Después de decir esto, Carmen contactó a su compañero de primaria.
En poco tiempo llegó.
Rodrigo Campos era guapo, de 1.85 metros de altura, con porte erguido, vestía un traje bien cortado que le daba mucha elegancia.
La ropa formal generalmente da una sensación fría y distante, pero Rodrigo; al contrario, era como una brisa primaveral, se veía que era una per