Sebastián casi lo soltó sin pensar, pero se detuvo justo a tiempo.
—¡... Todo este circo tuyo es ridículo!
Como Sofía se había enamorado de Diego y hasta quería casarse con él, Sebastián la consideraba una “ilusa”, de esas personas que pierden el juicio cuando se enamoran.
Gabriel sería un canalla, pero era experto en aparentar. Un hombre guapo y millonario. Ahora que Sofía estaba recién divorciada, era probable que, si Gabriel la perseguía, ella cayera otra vez en las redes del amor.
Por el mom