Mundo de ficçãoIniciar sessãoDisipando sus pensamientos, Isaac agitó la cabeza. Moviendo los mechones de pelo que cubrían el inicio de su frente. Llegó a una casa y se paró firme frente a las puertas. Giró la vista a la izquierda, luego a la derecha, comprobando que no viniera nadie. Después, saltó. Sus pies se colocaron exactamente sobre el muro. Con las rodillas dobladas y una mano deteniéndose de la esquina, volvió a saltar. Cayendo sobre las tejas, caminó sin prisa. Cuando estuvo cerca del otro lado, agachó todo su c







