Capítulo 29: Un elefante blanco.
Llegamos de regreso al hospital, Pía está más animada, pero no se ha acercado más a mí ni menos me ha dicho nada de la confesión que acabo de hacerle.
No voy a presionarla ahora, pero creo que esa será una conversación que nos quedará pendiente.
Al llegar, no hay noticias, pero unos minutos después aparece la madre de Aurora con el doctor sonriendo.
—Bien, tenemos buenas y medio buenas noticias —dice el doctor—. Las buenas es que ya sabemos qué tiene y Esteban ha recuperado el conocimiento —su