Capítulo veintitrés. El amor es como una flor
El amor es como una flor
Hope cerró los ojos, mientras intentó apartar su mano del toque de Blake, aquella mano ceñida sobre su mano, era como una pulsera de fuego quemando su piel y el dolor que embargaba su corazón al darse cuenta de que tontamente había albergado la esperanza de que él creyera en ella; para su pena y desgracia no era caso de Blake Cameron.
Él estaba ahí de rodillas, pidiendo perdón, pero no era porque creyera que no le había sido infiel con nadie, ni siquiera con el pensamie