Capítulo treinta y uno. ¿No has sido tú?
¿No has sido tú?
Chelsea escapó de los brazos de Larry durante el amanecer, su corazón latía alocadamente con cada paso que daba para alejarse de él.
«El remedio resultó peor que la enfermedad», pensó Chelsea mientras subía a su auto y dejaba caer su cabeza sobre el volante.
La joven rubia creyó que acostándose con Larry iba a poder apartarlo de su mente y resultó todo lo contrario, no se había alejado de él y ya lo echaba de menos.
—¿Cómo me fui a enamorar de él? — murmuró—. Hope va a matarme