Vergüenza
—Si una cámara apuntara en nuestra dirección seríamos la foto de portada de muchas revistas y llenaríamos la red con titulares bastante interesantes —gruñó Liam al sentirse presionado por el cuerpo de Nash y la columna de concreto.
—No digas tonterías —refutó Nash en tono bajo y sin apartarse del cuerpo de Liam.
—¿De verdad son tonterías? Yo veo que estás disfrutando un poco más de la cuenta refregando su cuerpo al mío —se burló Liam.
Nash se alejó con brusquedad y lo fulminó con la