Un amor de mujer
Alana ya no sabía quién de los dos estaba más loco, Matthew por ofrecerle conocer a su novia o ella por aceptar.
En todo caso, quizá era mejor conocer a la mujer que era dueña de su amor, desengañarse de Matthew para retomar el control de su vida, olvidarse de él y de ese cúmulo de emociones y sentimientos que le hacía sentir con cada beso, con cada caricia.
Matthew abrió la puerta de su Aston Martin para Alana por segunda vez en lo que iba del día, sin embargo, ella negó.