Desde otra perspectiva
Matthew esperó en completo silencio por la respuesta de Alana, sin embargo, ella lo miraba asustada. Su rostro se había tornado ligeramente pálido y se alejó dos pasos de él.
—¿Cómo sabes que…? —ella hizo una breve pausa—. ¿Cómo lo sabes? —preguntó.
—Tu ex jefe envió un comunicado al abogado de mi padre —respondió—. Y también lo ha hecho publicar en el diario.
El color pálido de Alana cambió a un rojo intenso, producto del enojo y la vergüenza que sentía en ese momento. B