Relata Selene:
Me tomaba una taza de té, descansando de mis obligaciones sociales, pues por fin me sentía tranquila, los negocios de la familia iban de maravilla, mi esposo seguía sobresaliendo en su trabajo, mi hija, Ava, estaba viviendo una vida honorable casada con un atractivo millonario, como debía ser… Y la vida de mi hija, Eva, nuevamente estaba encaminada a lo que siempre debió ser, una respetable y honorable esposa acaudalada.
Me sentía feliz y orgullosa, celebraba internamente mi vi